San Juan Diego
Juan Diego Cuauhtlatoatzin (Juan Diego "El que habla como un águila") o San Juan Diego fue el primer indígena de América Latina (9 de diciembre de 1474 - 30 de mayo de 1548) que, según la tradición católica en México, presenció la aparición de la Virgen de Guadalupe en 1531. Fue canonizado en 2002 por el papa Juan Pablo II.
Juan Diego, de la etnia indígena de los chichimecas, nació el 5 de abril 1474, en Cuautitlán, en el barrio de Tlayácac, región que pertenecía al reino de Texcoco; fue bautizado por los primeros franciscanos, en torno al año de 1524.
Juan Diego era un hombre considerado piadoso por los franciscanos asentados en Tlatelolco, donde aún no había convento, sino lo que se conoce como doctrina, donde se oficiaba misa y se catequizaba. Juan Diego hacía un gran esfuerzo al trasladarse cada semana saliendo "muy temprano del pueblo de Tulpetlac, que era donde en ese momento vivía, y caminar hacía el sur hasta bordear el cerro del Tepeyac."
De acuerdo con la tradición, el día sábado 9 de diciembre de 1531, muy de mañana en el cerro del Tepeyac escuchó el cantar del pájaro mexicano tzinitzcan, anunciándole la aparición de la Virgen de Guadalupe. Ella se le apareció cuatro veces entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531 y le encomendó decir al entonces obispo, fray Juan de Zumárraga, que en ese lugar quería que se edificara un templo. La Virgen de Guadalupe le ordenó a Juan Diego que cortara unas rosas que misteriosamente acababan de florecer en lo alto del cerro para llevarlas al obispo Zumárraga en su ayate. La tradición refiere que cuando Juan Diego mostró al obispo las hermosas flores durante un helado invierno se apareció milagrosamente la imagen de la Virgen, llamada más tarde Guadalupe por los españoles, impresa en el ayate. El prelado -que en sus escritos no dejó constancia alguna de ninguno de los hechos- ordenó la construcción de una ermita donde Juan Diego Cuauhtlatoatzin viviría por el resto de sus días custodiando el ayate.
Según lo escrito por Luis Lasso de la Vega, fue así que en 1531, diez años después de la conquista de Tenochtitlan, Juan Diego presenció la aparición de la Virgen María, cuando tenía cerca de 60 años y narró los acontecimientos a don Antonio Valeriano de Azcapotzalco un indígena letrado por conventos jesuitas en la crónica del Nican Mopohua.
Murió en la ciudad de Mexico[cita requerida], el 30 de mayo de 1548[cita requerida], a la edad de 74 años.
Registrese para que pueda escuchar la muestra de audio. Apoye la musica catolica comprando este canto en ocp.org
Cordero de Dios, pan de vida.
Que quitas el pecado del mundo.
Que quitas el pecado del mundo.
Ten piedad, ten piedad de nosotros.
Ten piedad, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, pan de vida.
Que quitas el pecado del mundo.
Que quitas el pecado del mundo.
Ten piedad, ten piedad de nosotros.
Ten piedad, ten piedad de nosotros.
Registrese para que pueda escuchar la muestra de audio. Apoye la musica catolica comprando este canto en ocp.org
Registrese para que pueda escuchar la muestra de audio. Apoye la musica catolica comprando este canto en ocp.org
Anunciamos tu mue-e-rte
Anunciamos tu mue-e-rte
Proclamamos tu resurrección
Proclamamos tu resurrección
Anunciamos tu mue-e-rte
Anunciamos tu mue-e-rte
Proclamamos tu resurrección
Proclamamos tu resurrección
Registrese para que pueda escuchar la muestra de audio. Apoye la musica catolica comprando este canto en ocp.org
San-to, San-to San-to
San-to, San-to San-to
Es el Señor, Dios del Universo
Es el Señor, Dios del Universo
San-to, San-to San-to
San-to, San-to San-to
Es el Señor, Dios del Universo
Es el Señor, Dios del Universo
Registrese para que pueda escuchar la muestra de audio. Apoye la musica catolica comprando este canto en ocp.org
1. Ordinario. Al Dios de la tierra Aleluya (Aleluya)
Al Dios de los cielos Aleluya (Aleluya)
Toda criatura, y todas las voces, Cantan unidas…
Aleluya, a-le-lu-ya, Aleluya, a-le-lu-ya
1. Ordinario. Al Dios de la tierra Aleluya (Aleluya)
Al Dios de los cielos Aleluya (Aleluya)
Toda criatura, y todas las voces, Cantan unidas…
Aleluya, a-le-lu-ya, Aleluya, a-le-lu-ya
Registrese para que pueda escuchar la muestra de audio. Apoye la musica catolica comprando este canto en ocp.org
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres
y en la tierra paz a los hombres, que ama el Señor
1. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bende-ci-mos
te alabamos, te bende-ci-mos
Te adoramos, te glorifi-ca-mos
te adoramos, te glorifi-ca-mos
Te damos gracias Señor Dios Rey, celestial, Dios padre todo poderoso
Dios Padre todo poderoso
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres
y en la tierra paz a los hombres, que ama el Señor
1. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bende-ci-mos
te alabamos, te bende-ci-mos
Te adoramos, te glorifi-ca-mos
te adoramos, te glorifi-ca-mos
Te damos gracias Señor Dios Rey, celestial, Dios padre todo poderoso
Dios Padre todo poderoso
